NUEVOS ANÁLISIS DEL PIE DE ARDIPITHECUS RAMIDUS PROPORCIONAN EVIDENCIA ADICIONAL DE SUS AFINIDADES SIMILARES A LAS DE LOS SIMIOS AFRICANOS

Última revisión 09/08/2022

Introducción

La morfología poscraneal de los primeros homínidos proporciona información importante sobre el comportamiento posicional del último ancestro común (LCA) de humanos y chimpancés, que es fundamental para explicar el origen del bipedalismo. Anteriormente, proporcioné evidencia de que 1) las proporciones de los pies de Ardipithecus ramidus(ARA-VP-6/500) son muy similares a los de los chimpancés, bonobos y gorilas entre los primates antropoides; 2) Las proporciones del pie del simio africano reflejan el cuadrupedalismo plantígrado terrestre y la escalada vertical; y 3) el bipedalismo de los homínidos se derivó de un ancestro que tenía adaptaciones para el cuadrupedalismo terrestre (Prang, 2019a, Prang, 2019b), lo que respalda estudios previos (Morton, 1922; Gebo, 1992, 1993, 1996; Pilbeam y Lieberman, 2017). Recientemente, Chaney et al. (2021) volvió a analizar críticamente mi conjunto de datos publicado (Prang, 2019c) y concluyó que el pie de Ar. ramidus proporciona apoyo a una hipótesis alternativa en la que el LCA, «… era un cuadrúpedo que trepaba predominantemente por encima de la rama». (Chaney et al., 2021:1). Las críticas de Chaney et al .(2021) se centran en cuestiones analíticas y la interpretación de patrones evolutivos a partir de datos morfométricos neontológicos y paleontológicos.

Aquí presento nuevos análisis del Ar. pie ramidus , que muestran que 1) Ar. ramidus se coloca en un régimen selectivo evolutivo con Pan y Gorilla basado en las proporciones de los pies en relación con una media geométrica poscraneal (GM); 2) la forma del Ar. ramidus cuboid es más similar a los grandes simios entre los antropoides, mientras que Oreopithecus bambolii (BAC-83) y Ekembo heseloni (KNM-RU 2036) tienen formas cuboides similares a atélidos y cercopitecoides, respectivamente; y 3) aunque el Ar. ramidus cuboid es largo en relación con las medidas que reflejan el tamaño del cuerpo o las estimaciones de la masa corporal, la longitud relativa del Ar. ramidoEl ‘brazo de carga’ del esqueleto del pie, al que contribuye el cuboides, se coloca entre los humanos modernos y los simios africanos y por debajo de los rangos de variación de la mayoría de los monos debido a un quinto metatarsiano relativamente corto. Estos nuevos análisis brindan apoyo adicional a la hipótesis de que los humanos evolucionaron a partir de un ancestro con un pie similar al de un simio africano (Morton, 1922; Gebo, 1992, 1993, 1996; Pilbeam y Lieberman, 2017; Prang, 2019a, Prang, 2019b).

Reconstrucción digital del pie de Ardipithecus ramidus.

Fragmentos de sección

Análisis de componentes principales de las proporciones intrínsecas del pie

Se pueden encontrar descripciones detalladas de los materiales y métodos utilizados para los nuevos análisis presentados aquí, y descripciones más extensas de los resultados, en el Material complementario en línea (SOM) S1 y S2. Chaney et al. (2021) argumentaron que los elementos del antepié (p. ej., primer metatarsiano, quinto metatarsiano y cuarta falange proximal) estaban sobrerrepresentados por el análisis de componentes principales (PCA) original I

Modelado evolutivo de las proporciones del pie en relación con una media geométrica poscraneal

Previamente, concluí que, «… la masa corporal no es responsable de impulsar las diferencias en las proporciones intrínsecas de los pies entre los grupos antropoides» basado en un análisis de regresión filogenético de mínimos cuadrados generalizados (PGLS) que probó los efectos de la masa corporal en las puntuaciones de PC (Prang, 2019b :5). Chaney et al. (2021) repitió el análisis de regresión utilizando mi conjunto de datos publicado (Prang, 2019c) y encontró un resultado estadísticamente significativo primero al omitir información filogenética con el uso de ordinario

La morfología cuboide y su significado funcional

El cuboide de Ar. Lovejoy et al (2009a) sugirieron originalmente que ramidus era alargado en relación con el tamaño poscraneal y, por lo tanto, similar a los homínidos del Mioceno como Ekembo y monos cercopithecoid. Lovejoy et al. (2009a) interpretaron este patrón para indicar que Pan y Gorilla acortaron de forma independiente sus cuboides en relación con su cinemática de escalada vertical distintiva (DeSilva et al., 2009; Neufuss et al., 2018). En contraste, los análisis de modelos evolutivos y ancestrales

Conclusiones

En 1951, Le Gros Clark y Leakey brindaron una interpretación temprana del esqueleto parcial KNM-RU 2036, ahora atribuido a E. heseloni, en la que sugirieron que «… surgieron los precursores del [clado hominin], probablemente sin pasar por un brachiating fase, por la conversión gradual de extremidades del tipo [Ekembo] en extremidades adaptadas para la progresión erguida” (Le Gros Clark y Leakey, 1951: 115). El miembro superior y la mano de Ar. ramidus son supuestamente más similares a los de los monos del Viejo Mundo.

Comparación del pie y dedo oponible de A. ramidus con el resto de primates.


Referencias

  • Nuevos análisis del pie de Ardipithecus ramidus proporcionan evidencia adicional de sus afinidades similares a las de los simios africanos: una respuesta a Chaney et al. (2021). Thomas C Prang. Journal of Human Evolution. Volume 164, March 2022 https://doi.org/10.1016/j.jhevol.2021.103135

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