GRAN DOLINA

Última revisión 07/08/2022

Localización geográfica

  • Continente: Europa
  • País: España

Historia del sitio

  • Época: Paleolítico inferior

Otros datos

  • Datación: 1.000.000 AP

La Gran Dolina está ubicada en España, muy cerca de la localidad de Atapuerca, en la provincia de Burgos, formando parte de los yacimientos de la sierra de Atapuerca (posiblemente los más importantes de toda Europa por la abundancia y diversidad de sus restos).

Esta dolina se colmató a lo largo del tiempo con una sucesión de sedimentos en los que se fueron acumulando los restos fósiles. A finales del siglo XIX, como gran parte de los yacimientos de Atapuerca, fue cortada por una trinchera para el trazado de una línea de ferrocarril, quedando estas capas a la vista.

Los primeros hallazgos se efectúan en los años 1970/1980, codificándose el lugar como TD (Trinchera Dolina) y los distintos estratos de sedimentos como TD1 (el más antiguo y, por lo tanto, según la ley de Steno, el inferior) hasta TD11 (el más moderno y el superior); e instalándose un andamio de grandes dimensiones para permitir la excavación en los distintos niveles.

En este yacimiento, en el nivel TD6, la arqueóloga Aurora Martín Nájera encontró, el 8 de julio de 1994, los restos de un cráneo de hace unos 900 000 años, popularizado como niño de Gran Dolina, se identificó como perteneciente a una nueva especie de homínido, Homo antecessor, del que posteriormente se encontrarían restos de hasta seis individuos. Estos restos han cambiado lo que se pensaba sobre la evolución humana en el continente europeo. Dichos restos se asemejaban a Homo heidelbergensis, predecesor de Homo neanderthalensis por características de su frente y los dientes, pero también presentaban características más modernas, como los rasgos de su cara, propias del Homo sapiens, el ser humano actual; por lo tanto, se les identifica como el antepasado común de ambos, posición antes atribuida a Homo heidelbergensis. Se ha podido comprobar también que estos homínidos practicaban el canibalismo, ya que las marcas encontradas en los huesos de animales y humanos han sugerido un proceso de descuartizamiento, extracción de carne y raspado superficial. El raspado superficial se considera como una actividad para aprovechar mejor la carne. Debido a los impactos que rompieron el hueso en dos mitades, presentan golpes y fracturas que indican la extracción de la médula. Este tipo de fractura no se asemeja a un ritual, sino que sugiere un objetivo alimenticio.

En niveles inferiores se han encontrado restos de industria lítica de hasta hace 1 500 000 años, lo que hace suponer la existencia de homininos que serían, por tanto, los más antiguos de Europa.

Estratigrafía y dataciones de Gran Dolina © José María Bermúdez de Castro et al, 2013.
Dataciones de Gran Dolina © Davinia Moreno et al, 2015.

Secuencia sedimentaria de 18 m de altura, más otros 8 m sondeados en su base.

Hace ca 1 Ma Gran Dolina sufrió un derrumbe de su techo, convirtiéndose en una trampa de más de 15 m de profundidad.

Unidades sedimentarias:

TD11

Colmatado del depósito hace 240 ka con formación de terra rosa en las grietas del techo hace 55 ka.

Arqueológicamente estéril.

TD10

La mayor acumulación de restos arqueológicos de Atapuerca. 97.000 restos de fauna y 37.000 de industria lítica. Estos materiales son el producto de una sucesión de fases de ocupación muy ricas, con características muy diversas: desde verdaderos campamentos base diversificados a campamentos especializados de cazadores de bisontes, pasando por fases donde las ocupaciones humanas son de un carácter más esporádico. Diversidad y estandarización de las secuencias de explotación. Son predominantes los métodos centrípetos de extracción de lascas. Los sedimentos del nivel TD10 se fueron depositando lentamente a lo largo de 200 ka, un período en el que la cueva de la Gran Dolina estuvo habitada por humanos durante largos períodos de tiempo.

Datado por ESR en hace 450-350 ka.

TD10.1

Los hallazgos líticos en la base podrían representar la evolución local del Modo 2 al Modo 3.

Amplio espectro de presas.

TD10.2

Caza especializada de Bison sp. Cazadero utilizado durante varios eventos estacionales de caza comunal en los que rebaños completos de bisontes fueron sacrificados para ser explotados intensamente. El repetido uso estacional de un punto en el territorio para el desarrollo de tareas específicas muestra ciertas similitudes con el patrón logístico de gestión de los recursos y nos informa sobre la emergencia de habilidades cognitivas, tecnológicas y sociales.

TD10.3

El tramo medio se ha datado en unos 0,45 Ma de antigüedad, documentando una menor concentración de restos con evidencias de actividad humana que en las capas más altas. Han aparecido pocos instrumentos líticos, y los huesos con marcas de procesado por parte de Homo son escasos. Destaca la alta representación de grandes carnívoros.

TD10.4

La excavación de la parte inferior de TD10 proporcionó una gran acumulación de industria lítica, en la que destaca una proporción inusual de bifaces. Datado en hace algo más de hace 400 ka.

TD9

Nivel de limos y guano formado en condiciones de cueva cerrada.

Datado por termoluniniscencia en hace 480 ka.

Algunas piezas líticas.

TD9/8.

Sin evidencias de cultura material.

TD8.

Sellado por espeleotema fechado por series de uranio entre hace 450-400 ka. Edad ponderada de hace 602 ka.

Serie de coladas de cantos que colmatan parte de la sección.

Acumulación faunística con predominio destacado de gamos (Dama vallonnetensis) y presencia ocasional de carnívoros. Marcas de mordedura de carnívoros. Varios tipos de ocupaciones incluyendo guarida de hiénidos.

No hay evidencias de cultura material.

TD7.

En el techo de la unidad, se encuentra el límite paleomagnético Matuyama-Brunhes.

Depósito fluvial.

Restos de Stephanorhinus etruscus y Praeovibos en conexión anatómica, lo que sugiere una posible reactivación de la trampa natural.

TD6-2.

Dataciones por ESR proporcionaron una edad entre hace 0,85-0,77 Ma para el límite superior de TD6. Análisis de lumniscencia, proporcionaron una edad de TD6  de hace 846 ± 57 ka.

Ha proporcionado alrededor de 160 huesos de unos 11 individuos que han permitido la definición de Homo antecessor, así como más de 300 artefactos líticos de sílex, cuarcita, arenisca, caliza y cuarzo, de tecnología Modo 1 y fósiles de mamíferos. Los depósitos sugieren un entorno con un arroyo que cruza la cueva por el medio de la cavidad, adaptándose al paleo-relieve, inundando la parte sureste de la cueva. Con el tiempo, las entradas de flujos de escombros de una entrada sub-vertical al noroeste interrupieron la corriente.

Se distinguen tres grupos de fósiles de Homo:

Un grupo de fósiles dispersos en la facies D1 de la capa TD6.2.2 Torreón, en el noroeste y en la facies F de las capas TD6.2.2 y TD6.2.3.

TD6.2.2 está formada por escombros alóctonos que se introdujeron en la cueva por una entrada sub-vertical. Los fósiles de Homo se hallaron muy juntos en la parte noroeste.

TD6.2.2 y TD6.2.3 son depósitos sedimentarios procedentes de llanuras de inundación y escombros. Los fósiles de Homo aparecieron dispersos.

Tanto los fósiles de Homo como los otros restos arqueológicos, fueron arrastrados por los procesos de flujo de escombros desde el exterior.

Fósiles en la facies A, capas TD6.2.2, TD6.2.1 y TD6.1.2.

La facies A se formó gracias debido a un flujo de canal que arrastró gravas de piedra caliza al interior de la cueva. Los fósiles de Homo se incluyen en las gravas, y su tamaño está dentro del intervalo de la grava.

Fósiles en la facies F. Este grupo constituye la acumulación principal, en la capa TD6.2.

La facies F es el resultado de dos procesos geológicos.

Sedimentos procedentes de una llanura de inundación que entraron en la cueva por la entrada principal de la cueva, al noroeste.

El entorno de inundación no tuvo suficiente energía para arrastrar clastos calizos o restos fósiles.

Flujo de escombros que se introdujeron en la cueva por una entrada secundaria ubicada al sur y que arrastró clastos y fósiles.

Por consiguiente, la actividad de los Homo se habría desarrollado fuera de la cueva, pero muy cerca de ella: la excelente conservación tafonómica de los huesos indica un tiempo muy corto a la exposición externa, un transporte rápido y en distancias muy cortas. Una consecuencia de esta hipótesis es que la datación de los correspondientes fósiles podría ser más antigua de la del nivel, que se ha datado en 960 ka.

Los restos de fauna presentan marcas de corte y fracturas intencionales, incluyendo huesos del propio antecessor, lo que indica canibalismo.

La industria lítica utiliza todas las materias primas aptas del entorno, con todas las fases representadas de la cadena de producción. Estrategias de explotación variadas. Aparece el retoque por vez primera en Atapuerca.

TD6-3 y TD5.

Restos faunísticos. Sobre todo hiénidos que ocuparon la unidad como cubil, alternado con osos.

Restos de ocupación de Hominini, Pero en menor medida.

TD4-3.

Dataciones por ESR proporcionaron una edad 0.91 ± 0.25 Ma para el límnite inferior de TD4.

Restos faunísticos, en particular, de Ursus dolinensis. La cueva era su lugar de hibernación y algunos ejemplares cayero a la sima. También restos de ungulados, algunos con marcas de corte, lo que indica que los humanos realizaban accesos primarios sobre los animales que se precipitaban a la sima.

Pequeña colección de artefactos de cuarcita con talla sencilla.

TD2-1.

Ambiente de cueva cerrada durante una fase de polaridad inversa, con un pequeño intervalo normal relacionado con el subcron Jaramillo o Cobb Mountain.



Referencias

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